Desde los meandros.

De todo un poco pero abreviando (no como los meandros).

Chavs: la demonización de la clase obrera. 18 diciembre 2014

En los peores momentos de la Segunda Guerra Mundial, el Ministro de Propaganda de Hitler (Joseph Göbbels) convenció a amplios sectores del pueblo alemán de que la victoria era posible. Su táctica la dejó escrita: “Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”.

El libro “Chavs: la demonización de la clase obrera” destroza sin pudor los axiomas repetidos en nuestra sociedad y que calan en mayor o menor medida en todos nosotros tal y como lo hacían las mentiras de Göbbels. ¿Cuántas veces hemos oído que la crisis comenzó porque todos hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, que los jóvenes no trabajan porque son unos holgazanes, que hay mucho pícaro chupando dinero de las prestaciones sociales, etc.? chavs

El ensayo se centra en la sociedad del Reino Unido, pero es extrapolable al resto de Europa. Toma por título la palabra “chavs”, que podríamos traducir como “canis”, “ninis”, “chonis” o algo similar. Un conjunto de personas altamente demonizado, en la televisión abundan los programas destinados a reírse de las personas que no consiguen encontrar trabajo, que no estudian, etc. Aducen que “hablan mal”, quieren prestaciones… Ahora bien, ¿nos hemos parado a pensar por qué no estudian o no trabajan?

Sencillo lo del trabajo. Miremos los datos del paro registrado en Aragón en noviembre de 2014. Aparecen 103.665 personas registradas, muchas otras ni siquiera lo están porque hace años que perdieron la esperanza. Pues bien, el número de contratos indefinidos realizados en noviembre de 2014 en Aragón asciende a la ridícula cifra de 2.147. Es decir, más de cien mil personas en Aragón no pueden trabajar. No hay trabajo: simples matemáticas. No es que no quieran. Esto lo sabe el Gobierno e intentan fomentar el autoempleo. Aquel que haya probado el autoempleo sin tener un padrino ya sabe qué tipo de vida llevará como emprendedor…

De acuerdo, no hay trabajo, pero ¿por qué no estudian? El que se pregunte esto quizás no haya pensado lo siguiente: ¿Cuántas licenciadas hay en nuestro país trabajando de teleoperadoras? ¿Cuántos ingenieros trabajan de dependientes? Pensemos en un niño de trece años. Ha visto a sus hermanas o primos mayores estudiar horas y horas y los ve trabajando doce horas como becarios sin cobrar. No es complicado imaginar que el chaval si es que tiene algo de cordura no se le pase por la cabeza seguir ese ejemplo.

El autor del libro da unos datos espeluznantes: 1.000 millones de libras se pierden todos los años en el Reino Unido por fraudes en las prestaciones. Todos los días en las empresas de comunicación aparecen ejemplos de gente defraudando. Sin embargo, la cifra de 70.000 millones de libras que es lo que las grandes fortunas dejan de pagar en el Reino Unido por tener cuentas fuera, entre otras artimañas, no la tenemos tan interiorizada. ¿Verdad que aquí todos sabemos del amigo de un amigo que cobra el paro y trabaja? ¿Cuántos saben dónde cotiza INDITEX?

Un libro que abre miras, que permite ver que este sistema no funciona y que a nadie se le puede culpar por no tener trabajo. Únicamente, se debe culpar a la implementación de nefastas políticas económicas y sociales. Quizás, sí se nos pueda culpar de no hacer nada por cambiar un modelo que las propias matemáticas demuestran que es imposible sostener..

 

Paraguay, a la vanguardia de Latinoamérica. 10 febrero 2012

Para que el título sea exacto es necesario un complemento circunstancial de tiempo que aclare: “hasta los años sesenta del siglo XIX”. Ahora bien, puntualizado ese dato los hechos que a continuación se relatan son de una extrema injusticia para el pueblo paraguayo. Es una muestra de cómo los poderosos tratan de imponerse sobre los más débiles, aprovechándose de los oportunistas con aires de grandeza: concretamente la Triple Alianza (Brasil, Argentina y Uruguay) entró en guerra con Paraguay en 1865, ahora se verá el grado de implicación de cada uno de los países y quiénes estaban detrás de la citada guerra.

Parte primera: el progreso de Paraguay.
Paraguay en 1865 estaba dirigida por Francisco Solano López, quien llegó al cargo tres años antes, de tal forma que la situación del país que aquí se describe fue obra de Carlos Antonio López (gobernó durante 25 años) y de Gaspar Rodríguez de Francia (1814-1840). Algo diferente al resto del continente sucedía en Paraguay, ya en 1845 el agente norteamericano Hopkins informaba a su gobierno: “no hay niño que no sepa leer ni escribir…”. En 1865 Paraguay tenía una línea de telégrafos, una de ferrocarril, buena cantidad de fábricas de materiales de construcción, tejidos, lienzos, ponchos, papel y pólvora.

Esto fue posible gracias al régimen autárquico (autosuficiente) que se generó, en donde se potenciaban tres pilares fundamentales: economía, educación y cultura. Se primó la agricultura con la confiscación de latifundios, se reimplantaron las dos cosechas típicas de los nativos, las tierras se arrendaron a los campesinos, se distribuyeron aperos y maquinaria agrícola, se crearon “Estancias de la Patria” que generaban recursos agrarios destinados a cubrir las necesidades propias y también de la exportación (la balanza comercial era positiva). La educación y la cultura recibieron un gran impulso gracias a una apuesta decidida en primer lugar por la alfabetización y en segundo lugar por las numerosas ayudas destinadas para la formación de técnicos y científicos. Además, los astilleros, la siderurgia y otras industrias fueron pioneras en Sudamérica, y por supuesto pertenecían al Estado.

El Estado ocupaba el lugar de la burguesía, que no existía, y de esta forma los beneficios se reinvertían en actividades productivas que permitían aumentar el desarrollo económico. Contrariamente a lo que sucedió en el resto de Latinoamérica en donde el dinero no se reinvertía (no generaba más riqueza) sino que la burguesía lo gastaba en bienes improductivos (joyas, palacios, ropas, etc.).

Conseguir esta situación en la Latinoamérica postcolonial es todo un éxito, pero además se consiguió sin deber un solo centavo a países extranjeros. Esa es la razón del éxito, porque así se es totalmente libre.

Bandera de Paraguay ondeando en Asunción, su capital.

Parte segunda: Paraguay: un ejemplo incómodo.
En esa etapa del siglo XIX Paraguay era una rareza continental única. El denominador común de los países independizados en América era la dependencia del dinero extranjero para realizar inversiones y la consiguiente total apertura a los productos europeos. El dinero, principalmente inglés, iba destinado a favorecer sus intereses comerciales antes que el de los propios americanos. Y el introducir sus productos tenía el mismo fin. Obsérvese el caso de Argentina: las primeras líneas de ferrocarril se utilizaban para transportar los productos de importación británicos, no para transportar pasajeros. Las prendas de vestir argentinas fabricadas artesanalmente no pudieron competir en precio con las fabricadas en Manchester con máquinas de vapor. Las argentinas quebraron, dejando al interior del país sin su principal fuente de riqueza. Se ha tomado Argentina como ejemplo pero era la norma en América, la cual se endeudaba y pagaba por incrementar su pobreza y dependencia.

El proteccionismo y la autarquía paraguayas eran la excepción a este modelo colonizador. Este es el principal motivo que condujo a la Guerra de la Triple Alianza. La guerra se planeó en el acuerdo de Puntas del Rosario entre Brasil y Argentina el 18 de junio de 1864, todo catalizado por el embajador inglés en Argentina: Edward Thornton. Así lo declaró el Ministro brasileño J. A. Saraiva en una misiva que con el tiempo salió a la luz:

la Triple Alianza “no surgió después de la “agresión” paraguaya a la Argentina en abril del 65, sino en las Puntas del Rosario en Junio del 64. …dichas alianzas empezaron el día en que el ministro argentino y el brasileño [su predecesor] conferenciaron con Flores en las Puntas del Rosario y no el día en que Octaviano y yo, como Ministros del estado, firmamos el pacto.

Es fundamental profundizar en los antecedentes de la Guerra, puesto que sin profundizar parece que Paraguay declaró la guerra por gusto y ansías de conquista a Argentina, lo cual es falso tal y como se comprueba con la carta del ministro y el análisis de los hechos. En el siguiente párrafo se ahonda más en la sucesión de hecho que llevaron a la guerra, pero téngase presente que estaba decidida ya en junio de 1864 con la ayuda británica.

La citada “agresión” paraguaya a la que aduce Saraiva, incluso este la marcó entre comillas, se explica porque el Gobierno legítimo de Uruguay perdió el poder a causa de una revuelta promovida por Argentina y Brasil y acordada en Puntas del Rosario. El Gobierno legítimo uruguayo pidió ayuda a Paraguay. El país guaraní que además temía su aislamiento total si caía Uruguay pidió permiso a Argentina para cruzar su territorio. Argentina lo rechazó, pero las tropas paraguayas cruzaron, lo cual fue entendido como una “agresión” por parte de Argentina. Este detonante hizo que la guerra estallara con Brasil y Argentina unidos contra Paraguay, y por supuesto el nuevo gobierno uruguayo, fiel títere de los dos poderosos no tuvo elección.

El Presidente de Argentina, Miltre dijo: “sea la orden del día: en quince días al cuartel, en un mes a campaña, en tres meses a la Asunción”. Pues bien, no necesitó tres meses para llegar a Asunción, sino más de sesenta.

Parte tercera: todos pierden, salvo Inglaterra.
Es sin duda la guerra más grave del continente por el número de muertes y por las consecuencias que aun se aprecian hoy en día. La población paraguaya se vio reducida a un sexto, la mayoría niños y mujeres. El territorio de Paraguay (otrora más extenso) fue dividido entre Argentina y Brasil, quedándose Uruguay sin nada y los tres países tremendamente endeudados con Inglaterra. No solo desapareció la población y el territorio, también las tarifas aduaneras, los hornos de fundición, los ríos clausurados al libre comercio y la independencia económica, entre otros. Por supuesto, nada más terminar la guerra llegó el primer crédito extranjero de su historia, evidentemente fue inglés.

Hoy en día Paraguay sufre un imperialismo de segundo grado, es decir padece el imperialismo que le impone Brasil, pero a este a su vez se lo impone Estados Unidos. Paraguay dispensó a Brasil una concesión petrolera, pero esos negocios en Brasil están en manos de compañías estadounidenses. La Misión Cultural Brasileña es dueña en Asunción de la Facultad de Filosofía y Pedagogía, pero los estadounidenses manejan las universidades brasileñas. El ejército paraguayo recibe asesoramiento del Pentágono pero también de sargentos brasileños que a su vez reciben órdenes de Estados Unidos. Los productos industriales de Brasil invaden el mercado paraguayo, pero los dueños de esas fábricas son estadounidenses, etc.

 

York y sus preciosas murallas. 8 octubre 2010

Filed under: Viajes — Aznar @ 23:08
Tags: , , , ,

Sin lugar a dudas York es una ciudad que vale la pena visitar y que se merece una entrada mucho más extensa que la que ahora le dedico, pero por falta de tiempo he de dejarlo aquí e implorar a la paciencia del lector.

 

Realidades globales (Sáhara, Irlanda del Norte, Chiapas y Palestina). 2 mayo 2010

Ciclo de Radio la Granja 102.1 FM sobre la situación del Sáhara, Chiapas, Palestina e Irlanda del Norte. Con colaboradores de excepción y una buena puesta en escena.

Son charlas – debate que se desarrollan en el local de la emisora, por supuesto la entrada es libre y recomendable. 🙂

Radio la Granja durante el mes de mayo.

Por cierto dejo el link a la página de la radio por si se quiere escuchar por internet. www.radiolagranja.org/escuchanos

Los miercoles y viernes entre las 23 y las 24 se suelen hacer bromas telefónicas a grandes compañías multinacionales que atentan contra los derechos de los ciudadanos.