Desde los meandros.

De todo un poco pero abreviando (no como los meandros).

Película: “La dictadura perfecta”. 29 octubre 2016

 

Esta película relaciona de una manera rigurosa, didáctica y entretenida la relación existente entre el poder político que defiente los intereses de unos pocos y el poder mediático.  La trama sucede en México, pero salvando las distancias (enormes) se pueden apreciar visos de lo que comienza a suceder por estos lares.

En fin, a disfrutarla:

 

“El pensamiento secuestrado”. Susan George. 30 diciembre 2015

Hace mucho que no escribo por aquí, pero hoy quiero hacerlo para recordar algunos aspectos de un libro que acabo de terminar: “El pensamiento secuestrado” de la politóloga Susan George.

En este libro escrito en 2007 la estadounidense Susan George analiza la situación política, social y económica de EE.UU y la evolución que han sufrido en las últimas décadas. De acuerdo con la amplísima y detallada información que aporta la autora se evidencia que la opinión general estadounidense ha virado sustancialmente hacia la derecha: hacia un mayor conservadurismo en el que priman la competitividad y el miedo.

Este proceso se potencia especialmente a partir de 1971 con el Informe Powell. Este informe, financiado por la Cámara de Comercio de EE.UU., pone de manifiesto la necesidad de contrarrestar el fuerte poder que tienen los progresistas en las universidades, en los medios de comunicación, en la opinión general, etc. Eran otros tiempos: los movimientos feminista y homosexual estaban en auge, también las movilizaciones contra la guerra de Vietnam… Una encuesta de la época indicaba que más de la mitad de los estadounidenses querían la nacionalización de los empresas estratégicas. A Lewis F. Powell se le pidió que realizara un informe que cambiara la opinión mayoritaria. Una opinión que debería favorecer más los intereses de la clase dominante, de las grandes fortunas. El Informe proponía una amplia red de Organismos, Fundaciones y medios de comunicación. Evidentemente, todo esto costaba y sigue costando millones de dólares anuales pero eso nunca ha sido problema. Estas instituciones se crearon y en ellas hoy en día trabajan miles de personas en decenas de ellas.

Algunas de ellas están destinadas a defender la teoría del creacionismo en contra de las tesis de Darwin (por ejemplo el Instituto Biológico, que parte de la base de que “algunas características de los organismos vivos son demasiado complejas como para haber evolucionado sin intervención”), otras se encargan de fomentar la competitividad y el individualismo. No es difícil porque para todo esto cuentan con buenísimos periodistas, juristas, ordadores… Pueden enviar todos los días decenas de noticias (en radio, prensa y televisión), de tal forma que los medios de comunicación consiguen a un módico precio noticias para publicar. Evidentemte, el rigor periodístico está en entredicho, pero lo que prima es el dinero. La autora alerta de la cantidad de personas que, en Estados Unidos, cree en que lo que dice la Biblia es literalmente cierto. Millones de personas en el interior de EE.UU., especialmente entre las clases más bajas, creen a ciegas todo aquello que le dicen en la Iglesia y que pasa por justificar la guerra de Iraq, la injerencia en cualquier asunto exterior, la enseñanza en las escuelas públicas del creacionismo, etc. En definitva una cantidad ingente de personas que viven con el miedo en el cuerpo a lo ajeno. Que se sienten vulnerables y eso los convierte en peligrosos porque no se cuestionan nada.

En fin, la autora profundiza mucho más en el tema religioso, termina comparándolo con parte de la población civil de la Alemania Nazi que no se cuestionaba nada y actuaba desde el resentimiento. Indica que para los europeos y los estadounidenses de la costa esto parece ciencia ficción pero hay cantidad de ejemplos que asustan y que permiten explicar por qué gobernaba un personaje de la calaña de Bush. ¡Al loro!

 

Chavs: la demonización de la clase obrera. 18 diciembre 2014

En los peores momentos de la Segunda Guerra Mundial, el Ministro de Propaganda de Hitler (Joseph Göbbels) convenció a amplios sectores del pueblo alemán de que la victoria era posible. Su táctica la dejó escrita: “Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”.

El libro “Chavs: la demonización de la clase obrera” destroza sin pudor los axiomas repetidos en nuestra sociedad y que calan en mayor o menor medida en todos nosotros tal y como lo hacían las mentiras de Göbbels. ¿Cuántas veces hemos oído que la crisis comenzó porque todos hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, que los jóvenes no trabajan porque son unos holgazanes, que hay mucho pícaro chupando dinero de las prestaciones sociales, etc.? chavs

El ensayo se centra en la sociedad del Reino Unido, pero es extrapolable al resto de Europa. Toma por título la palabra “chavs”, que podríamos traducir como “canis”, “ninis”, “chonis” o algo similar. Un conjunto de personas altamente demonizado, en la televisión abundan los programas destinados a reírse de las personas que no consiguen encontrar trabajo, que no estudian, etc. Aducen que “hablan mal”, quieren prestaciones… Ahora bien, ¿nos hemos parado a pensar por qué no estudian o no trabajan?

Sencillo lo del trabajo. Miremos los datos del paro registrado en Aragón en noviembre de 2014. Aparecen 103.665 personas registradas, muchas otras ni siquiera lo están porque hace años que perdieron la esperanza. Pues bien, el número de contratos indefinidos realizados en noviembre de 2014 en Aragón asciende a la ridícula cifra de 2.147. Es decir, más de cien mil personas en Aragón no pueden trabajar. No hay trabajo: simples matemáticas. No es que no quieran. Esto lo sabe el Gobierno e intentan fomentar el autoempleo. Aquel que haya probado el autoempleo sin tener un padrino ya sabe qué tipo de vida llevará como emprendedor…

De acuerdo, no hay trabajo, pero ¿por qué no estudian? El que se pregunte esto quizás no haya pensado lo siguiente: ¿Cuántas licenciadas hay en nuestro país trabajando de teleoperadoras? ¿Cuántos ingenieros trabajan de dependientes? Pensemos en un niño de trece años. Ha visto a sus hermanas o primos mayores estudiar horas y horas y los ve trabajando doce horas como becarios sin cobrar. No es complicado imaginar que el chaval si es que tiene algo de cordura no se le pase por la cabeza seguir ese ejemplo.

El autor del libro da unos datos espeluznantes: 1.000 millones de libras se pierden todos los años en el Reino Unido por fraudes en las prestaciones. Todos los días en las empresas de comunicación aparecen ejemplos de gente defraudando. Sin embargo, la cifra de 70.000 millones de libras que es lo que las grandes fortunas dejan de pagar en el Reino Unido por tener cuentas fuera, entre otras artimañas, no la tenemos tan interiorizada. ¿Verdad que aquí todos sabemos del amigo de un amigo que cobra el paro y trabaja? ¿Cuántos saben dónde cotiza INDITEX?

Un libro que abre miras, que permite ver que este sistema no funciona y que a nadie se le puede culpar por no tener trabajo. Únicamente, se debe culpar a la implementación de nefastas políticas económicas y sociales. Quizás, sí se nos pueda culpar de no hacer nada por cambiar un modelo que las propias matemáticas demuestran que es imposible sostener..

 

El gobierno legítimo. 20 noviembre 2014

Cuando cualquier forma de gobierno se vuelve contraria a estos fines (la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad), el pueblo tiene derecho a modificarla o a abolirla y a instituir un nuevo gobierno“. Thomas Jefferson en la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América.

 

Histórico discurso de Mújica en la ONU. 25 septiembre 2013

El Presidente de la República Oriental del Uruguay, o lo que todos conocemos por Uruguay sin más, dejó ayer bien claro qué es lo que piensa sobre nuestra sociedad, la humanidad, la ONU, el consumismo, las políticas neoliberales, etc. Sí, pongo etcétera porque Pepe Mújica en tan solo 20 minutos lanza unos ganchos orales a lo largo y ancho del Planeta.

Algunos tan suculentos como estos (en este enlace aparece todo el discurso escrito):

“Parecería que hemos nacido solo para consumir y consumir, y cuando no podemos cargamos con la frustración, la pobreza, y hasta la autoexclusión”.

Lo peor: civilización contra la libertad que supone tener tiempo para vivir las relaciones humanas, lo único trascendente, el amor, la amistad, aventura, solidaridad, familia“.

“Todavía las campañas de marketing caen deliberadamente sobre los niños, y su psicología para influir sobre los mayores y tener hacia el futuro un territorio asegurado. Sobran pruebas de estas tecnologías bastante abominables que a veces, conducen a las frustraciones y más”.

“No podemos manejar la globalización, porque nuestro pensamiento no es global. No sabemos si es una limitante cultural o estamos llegando a los límites biológicos”.

“Toda la base material ha cambiado y ha tambaleado, y los hombres, con nuestra cultura, permanecemos como si no hubiera pasado nada y en lugar de gobernar la civilización, esta nos gobierna a nosotros”.

” Pensemos en las causas de fondo, en la civilización del despilfarro, en la civilización del use-tire que lo que está tirando es tiempo de vida humana malgastado, derrochando cuestiones inútiles. Piensen que la vida humana es un milagro. Que estamos vivos por milagro y nada vale más que la vida”.

 

 

 

Los ricos no crean trabajo. 21 febrero 2013

Filed under: Sociedad — Aznar @ 11:45
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Mientras se cambia de sistema, he aquí una gran argumentación de cómo parchear el capitalismo. Por cierto, la antítesis de los que se está haciendo actualmente en el sur de Europa:

 

Otra sociedad es posible. 13 enero 2013

Comunismo viene de común, del interés común de la clase trabajadora en cualquier momento y lugar. Supongo que esto era evidente para la mayoría de los lectores, no obstante a mí se me escapaba porque pensaba que comunismo provenía de “comuna”. Por cierto, un término bastante denostado. Causalidad, sin duda.

El concepto de común está muy relacionado con el de libertad que “es hasta tal punto la esencia del hombre que hasta sus oponentes lo comprenden” (K. Marx). En el Manifiesto Comunista de Marx y Engels, escrito hace más de un siglo y medio, se habla de “necesidades auténticas” (arraigadas en la esencia del hombre e imprescindible cumplir para el desarrollo humano) y “necesidades creadas”. Esta idea, lejos de mitigarse, se ha maximizado en este siglo y medio, ¿no necesitamos ahora todo tipo de objetos más caros, sofisticados y menos duraderos que hacen el mismo papel que otros anteriores? ¿no necesitamos tener siete sudaderas diferentes y seis pares de calzado para ponernos en función de la ocasión? Eso no parece estar en la naturaleza humana, parece estar encaminado para favorecer el consumismo y mantener el sistema desigual que es el capitalismo.

Evidentemente, este sistema se mantiene porque todos, en la clase trabajadora, lo permitimos. Eso sí, exacerbada esa “permisividad” por el adoctrinamiento sufrido diariamente por el sistema educativo, los medios de comunicación, etc. No voy a entrar en lo que se produce en ciertos países del sur en donde muchas personas se ven condenadas a vivir en condiciones penosas porque Occidente debe satisfacer sus necesidades creadas, ¿pero tan bien estamos en Occidente? ¿Alguien puede considerarse libre cuando es obligado, por ejemplo, a estar ocho horas al día repitiendo el mismo gesto en una cadena de montaje? Ese tipo de trabajo se aleja notablemente de la naturaleza humana, de ese ideal de libertad. Ha de entenderse el trabajo, y cito a Marx y Engels de nuevo, como “un complemento que le permita al hombre desarrollarse […] para así poder recuperar la iniciativa y la personalidad”.

Para lograr una sociedad diferente en la que prevalezca el interés común es necesario “convertir el capital en propiedad colectiva, común a todos los miembros de la sociedad”. Evidentemente, no se pretende “destruir la propiedad personal bien adquirida, fruto del trabajo y del esfuerzo humano, esa propiedad que es para el hombre la base de toda libertad […] y la garantía de toda independencia”. Lo que se pretende al hablar de capital, es destruir el capital, el cual se “nutre de la explotación del trabajo asalariado, que sólo puede crecer y multiplicarse a condición de engendrar nuevo trabajo asalariado para hacerlo también objeto de explotación”.  Se enlaza con la idea anterior del trabajo: “en la sociedad comunista el trabajo acumulado será por el contrario un simple medio para dilatar, fomentar y enriquecer la vida del obrero”.

Ahora bien, ¿por qué todo esto no cambia en Europa siendo que ha habido gobiernos socialistas y comunistas durante este siglo y medio? La explicación tiene principalmente dos motivos: a) el primero es que nunca ha llegado al poder un partido comunista o socialista de verdad. Han gobernado los que Marx llamaba pertenecientes al “socialismo burgués”, como el actual Partido Socialista Obrero Español (PSOE). “Los burgueses socialistas considerarían ideales las condiciones de vida de la sociedad moderna sin las luchas y los peligros que encierran. […] consideran que su ideal es la sociedad existente, depurada de los elementos que la corroen y revolucionan: la burguesía sin el proletariado”. En esta última idea es donde entra el segundo motivo: b) esa sociedad anhelada por los burgueses socialistas es la que ha predominado en Europa (en mayor o medida) durante la segunda mitad del siglo XX. Europa se convirtió en el colchón entre el capitalismo extremo de EE.UU. y el modelo más o menos comunista de la Unión Soviética. Los servicios sociales pagados por el proletariado europeo permitieron una mejor forma de vida en Europa, lo que también frenó los movimientos comunistas y socialistas de base que sí pretenden conseguir esa sociedad que vele por el interés común y la libertad. Pero parece que esto último está cambiando, pretenden quitarnos el derecho a pagar nuestros servicios públicos. Igual se les va de las manos…