Desde los meandros.

De todo un poco pero abreviando (no como los meandros).

Borobia y su condena a muerte por sus magnesitas. 2 junio 2012

El jueves pretendí escribir algo cuando vi la imagen que aparece a continuación sobre los trabajos que han comenzado a ejecutarse en Borobia a pesar de no haberse aprobado aun el estudio de impacto ambiental. Si se profundiza un poco sobre esta mina que se proyecta en Borobia es a pequeña escala lo que sucede en España. Un país de pandereta, entiéndase pandereta como eufemismo de vergüenza. En fin, el jueves no pude escribir nada por la ira que me invadió al pensar que jamás volvería a conocer la cara sur del Moncayo y sus numerosos valles y ríos que ahí nacen tal y como los conocemos hoy en día. ¡Adiós a bañarnos con seguridad en el Pozo de los Chorros entre Berdejo y Bijuesca! ¡Adiós al aire limpio de la Cocuta! ¡Adiós a la seguridad de las carreteras del entorno para los ciclistas! Y tantos adioses más…

Trabajos en la Sierra del Tablado. Lúis Ángel Tejedor (Heraldo de Soria).

El caso es que he encontrado un artículo de José Luís Trasobares en el Periódico de Aragón que sencillamente es espectacular y consigue condensar en solamente una columna el problema de la mina y el sentir general. Lo dejo a continuación como muestra de que aun quedan periodistas brillantes que no están supeditados al interés de los grandes; por algo es el Presidente de la Asociación de Periodistas de Aragón.

Cuentan que los funcionarios de la CHE pasaron por allí, vieron la situación y fuéronse sumergidos en profundas cavilaciones. A su vez, el Gobierno aragonés y las principales fuerzas políticas de la Tierra Noble aseguraron que se opondrían al atentado medioambiental, al igual que los ayuntamientos de localidades (Calatayud, por ejemplo) que pueden verse afectadas; pero su oposición es de lo más discreta, discretísima. Mientras, los propietarios de los terrenos sobre los cuales se abrirá la mina a cielo abierto de Borobia no pudieron impedir que la Guardia Civil amparase la ocupación de sus campos que todavía no están expropiados, y el ayuntamiento de la localidad, controlado por el PP y vendido literalmente a los intereses de la compañía minera, considera perfectamente legal el desarrollo de un proyecto que ni siquiera tiene aprobado el preceptivo informe de impacto medioambiental.

Borobia está en Castilla-León, pero en su término municipal se ubican acuíferos de donde nacen varios rios (el Manubles, el Aranda, el Ribota y el Isuela) que son afluentes del Jalón. Justo allí se pretende hacer una mina a cielo abierto que abrirá una enorme brecha de ocho kilómetros de larga y en la que habrá además hornos para el tratamiento del mineral extraído (magnesita), asegurando así un alto consumo de agua y la emisión de contaminantes. La amenaza es intolerable y debería haber originado en Aragón una respuesta al menos tan contundente como la provocada por el expolio, por parte del Obispado de Lérida, de obras de arte pertenecientes a parroquias aragonesas. No parece ser así; quizas porque, al igual que pasó con el mentado asunto de los retablos y las imágenes, aquí sólo reaccionamos cuando el desastre se ha consumado y requeteconsumado. Entonces amanecemos con velicas a la virgen.

La mina de Borobia iba a instalarse en Navarra. Pero allí, claro, son más finos y dijeron que ni hablar, que eso… para la España profunda. De esta forma acabó el negocio en los montes de Castilla León. Todo lo que ha sucedido desde ese momento es inaudito. La gente del pueblo que se oponía al negocio fue presionada y amenazada. La tensión se hizo insoportable. Los propietarios de las tierras incluidas en los planes de la compañía minera intentaron impedir que invadiesen sus propiedades sin lograrlo. La normativa vigente ha sido alegremente pisoteada. Es como una película del Oeste. Sólo que en este caso no hay un Clint Eastwood que imponga la justicia a tiro limpio, y además si apareciese tendría que disparar contra representantes de uns instituciones que se dicen democráticas.

¿Democráticas? Ni hablar. Borobia es una muestra más de que vivimos en un país extraño, donde el dinero burla las leyes y el Estado es a veces una entelequia. Como en el Far West.

Fuente:
http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/aragon/borobia-un-pueblo-minero-margen-de-ley-_754640.html

También he encontrado en el blog de Agua Manubles motivos para la esperanza, bueno, más que para la esperanza al menos para que no haya una alfombra roja debajo de todos estos intereses particulares y ponerles las cosas más difíciles, que sepan que estamos ahí.

Más información en estos dos buenos blogs del país:

http://elnidodeaguilasdelmoncayo.blogspot.com.es/

http://aguamanubles.blogspot.com.es/

Y en estas entradas de este mismo blog:

La Mina de Borobia.

El futuro de la Sierra del Tablado.

 

Francia desde el Garmo Negro (Pirineo). 25 julio 2010

El fin de semana pasado subimos cuatro amiguetes al Pirineo y subimos este genial pico desde el Balneario de Panticosa (otro tema será hablar de lo que ha hecho el Gobierno de Aragón ahí en el balneario). Pero bueno, cuando asciendes un poco dejas de presenciar ese Benidorm pirenaico y te centras más en sus profundos valles y majestuosos picos que se alzan hacia el cielo.

Cierto es, que según se asciende, si se mira para abajo se ve el espectáculo bochornoso de la construcción indiscriminada, aunque cuanto más arriba menos se aprecia. ¿Igual lo ha potenciado Biel para facilitar la ascensión a los tresmiles? Lo dudo, pero seguimos para arriba, expresando nuestras excusas a los dos madrileños que nos acompañan. Porque encima esa aberración está pagada con los impuestos de todos los aragoneses.

Centrándonos en la excursión, es un palizón de narices. Se suben unos 1250 metros de desnivel (creo recordar). Y se hace del tirón. En realidad en 8 horas subimos 2851 metros, puesto que salimos de Zaragoza a las 6 de la mañana (200 metros sobre el nivel del mar Mediterráneo en Alicante) y llegamos a la cima sobre la 1 o las 2 de la tarde a 3051 metros de altitud sobre Alicante). Es curioso, como dijo Nacho, que desde el inicio al pie de la montaña se aprecia perfectamente la cima y viceversa (obviamente).

Conforme subíamos fue apareciendo la nieve y fueron necesarios (o al menos aconsejables) los crampones. Dos de los compañeros sufrieron una caída sin consecuencias de unos 20 o 30 metros por resbalar en un nevero. Un nevero bastante grande por cierto. Tendría casi una hectárea de superficie(algo no muy normal en estas fechas) justo antes de llegar al Collado de Argualas, en donde se puede subir el Garmo Negro a la derecha o el Argualas a la izquierda, un pico mucho más expuesto y con trepadas.

Desde la cima unas vistas maravillosas: se entreveía Francia cubierta de nubes, el Midi con alternancia de nubes y claros en su cima y gran parte del Pirineo aragonés en su parte más centro occidental. Por supuesto Los Infiernos, Panticosa y la zona de Sallén / Sallent. Una auténtica delicia que recomiendo sin lugar a dudas.

La foto es de la cámara de Nacho y creo que la hizo él. No tiene desperdicio.

Increíble vista de la zona norte del Pirineo, con un mar de nubes sobre Francia.