Desde los meandros.

De todo un poco pero abreviando (no como los meandros).

Histórico discurso de Mújica en la ONU. 25 septiembre 2013

El Presidente de la República Oriental del Uruguay, o lo que todos conocemos por Uruguay sin más, dejó ayer bien claro qué es lo que piensa sobre nuestra sociedad, la humanidad, la ONU, el consumismo, las políticas neoliberales, etc. Sí, pongo etcétera porque Pepe Mújica en tan solo 20 minutos lanza unos ganchos orales a lo largo y ancho del Planeta.

Algunos tan suculentos como estos (en este enlace aparece todo el discurso escrito):

“Parecería que hemos nacido solo para consumir y consumir, y cuando no podemos cargamos con la frustración, la pobreza, y hasta la autoexclusión”.

Lo peor: civilización contra la libertad que supone tener tiempo para vivir las relaciones humanas, lo único trascendente, el amor, la amistad, aventura, solidaridad, familia“.

“Todavía las campañas de marketing caen deliberadamente sobre los niños, y su psicología para influir sobre los mayores y tener hacia el futuro un territorio asegurado. Sobran pruebas de estas tecnologías bastante abominables que a veces, conducen a las frustraciones y más”.

“No podemos manejar la globalización, porque nuestro pensamiento no es global. No sabemos si es una limitante cultural o estamos llegando a los límites biológicos”.

“Toda la base material ha cambiado y ha tambaleado, y los hombres, con nuestra cultura, permanecemos como si no hubiera pasado nada y en lugar de gobernar la civilización, esta nos gobierna a nosotros”.

” Pensemos en las causas de fondo, en la civilización del despilfarro, en la civilización del use-tire que lo que está tirando es tiempo de vida humana malgastado, derrochando cuestiones inútiles. Piensen que la vida humana es un milagro. Que estamos vivos por milagro y nada vale más que la vida”.

 

 

 

Otra sociedad es posible. 13 enero 2013

Comunismo viene de común, del interés común de la clase trabajadora en cualquier momento y lugar. Supongo que esto era evidente para la mayoría de los lectores, no obstante a mí se me escapaba porque pensaba que comunismo provenía de “comuna”. Por cierto, un término bastante denostado. Causalidad, sin duda.

El concepto de común está muy relacionado con el de libertad que “es hasta tal punto la esencia del hombre que hasta sus oponentes lo comprenden” (K. Marx). En el Manifiesto Comunista de Marx y Engels, escrito hace más de un siglo y medio, se habla de “necesidades auténticas” (arraigadas en la esencia del hombre e imprescindible cumplir para el desarrollo humano) y “necesidades creadas”. Esta idea, lejos de mitigarse, se ha maximizado en este siglo y medio, ¿no necesitamos ahora todo tipo de objetos más caros, sofisticados y menos duraderos que hacen el mismo papel que otros anteriores? ¿no necesitamos tener siete sudaderas diferentes y seis pares de calzado para ponernos en función de la ocasión? Eso no parece estar en la naturaleza humana, parece estar encaminado para favorecer el consumismo y mantener el sistema desigual que es el capitalismo.

Evidentemente, este sistema se mantiene porque todos, en la clase trabajadora, lo permitimos. Eso sí, exacerbada esa “permisividad” por el adoctrinamiento sufrido diariamente por el sistema educativo, los medios de comunicación, etc. No voy a entrar en lo que se produce en ciertos países del sur en donde muchas personas se ven condenadas a vivir en condiciones penosas porque Occidente debe satisfacer sus necesidades creadas, ¿pero tan bien estamos en Occidente? ¿Alguien puede considerarse libre cuando es obligado, por ejemplo, a estar ocho horas al día repitiendo el mismo gesto en una cadena de montaje? Ese tipo de trabajo se aleja notablemente de la naturaleza humana, de ese ideal de libertad. Ha de entenderse el trabajo, y cito a Marx y Engels de nuevo, como “un complemento que le permita al hombre desarrollarse […] para así poder recuperar la iniciativa y la personalidad”.

Para lograr una sociedad diferente en la que prevalezca el interés común es necesario “convertir el capital en propiedad colectiva, común a todos los miembros de la sociedad”. Evidentemente, no se pretende “destruir la propiedad personal bien adquirida, fruto del trabajo y del esfuerzo humano, esa propiedad que es para el hombre la base de toda libertad […] y la garantía de toda independencia”. Lo que se pretende al hablar de capital, es destruir el capital, el cual se “nutre de la explotación del trabajo asalariado, que sólo puede crecer y multiplicarse a condición de engendrar nuevo trabajo asalariado para hacerlo también objeto de explotación”.  Se enlaza con la idea anterior del trabajo: “en la sociedad comunista el trabajo acumulado será por el contrario un simple medio para dilatar, fomentar y enriquecer la vida del obrero”.

Ahora bien, ¿por qué todo esto no cambia en Europa siendo que ha habido gobiernos socialistas y comunistas durante este siglo y medio? La explicación tiene principalmente dos motivos: a) el primero es que nunca ha llegado al poder un partido comunista o socialista de verdad. Han gobernado los que Marx llamaba pertenecientes al “socialismo burgués”, como el actual Partido Socialista Obrero Español (PSOE). “Los burgueses socialistas considerarían ideales las condiciones de vida de la sociedad moderna sin las luchas y los peligros que encierran. […] consideran que su ideal es la sociedad existente, depurada de los elementos que la corroen y revolucionan: la burguesía sin el proletariado”. En esta última idea es donde entra el segundo motivo: b) esa sociedad anhelada por los burgueses socialistas es la que ha predominado en Europa (en mayor o medida) durante la segunda mitad del siglo XX. Europa se convirtió en el colchón entre el capitalismo extremo de EE.UU. y el modelo más o menos comunista de la Unión Soviética. Los servicios sociales pagados por el proletariado europeo permitieron una mejor forma de vida en Europa, lo que también frenó los movimientos comunistas y socialistas de base que sí pretenden conseguir esa sociedad que vele por el interés común y la libertad. Pero parece que esto último está cambiando, pretenden quitarnos el derecho a pagar nuestros servicios públicos. Igual se les va de las manos…

 

Funcionamiento del sistema. 24 agosto 2012

Este sistema nos persuade a gastar el dinero que no tenemos en cosas que no necesitamos para impresionar fugazmente a personas a quienes apenas les importamos“.

Tarjeta de presentación de El Ventano y ante la que me quito el sombrero.

 

Bajo el mandato de Hugo Chávez. 19 diciembre 2011

Los diez últimos años de Venezuela coinciden casi con el Gobierno de Chávez, quien llegó en 1999. En este tiempo Venezuela ha cambiado notablemente. Ahora bien, los cambios se ven de una forma u otra según la óptica con la que se mire.

Está el caso del europeo harto de la sociedad capitalista reinante en Europa, en la que lo único que se hace semana tras semana es trabajar y trabajar para, básicamente, conseguir pagar una vivienda y enriquecer a los dueños de la empresa de turno. Siempre con la única esperanza de disfrutar de unos días de vacaciones. A pesar de esa deshumanizante vorágine de vida, se considera un afortunado porque su forma de vida (casi esclava) causa miles de pobres y hambrientos en el mundo. Al menos en Europa no se pasa hambre. Este europeo ve a Venezuela como una pequeña burbuja de esperanza a la tan injusta sociedad capitalista.

Al hablar del venezolano depende de su clase social. La clase alta en estos diez años ha perdido latifundios de su dudosa propiedad y ciertas empresas que generalmente no cumplían con los requisitos mínimos de cordura social. En general enviaban su dinero al extranjero. Actualmente lo siguen haciendo aunque revierte una parte al Estado debido al control monetario.

La clase media, escasa hace unos años en comparación con el porcentaje de clase media europea, es la que más ha padecido en estos diez años. Las medidas del Gobierno no se promulgaron en su contra. Pero muchas de ellas sí que se volvieron en su contra, en gran parte por la presión ejercida desde el exterior. Produjo el colapso de multitud de pequeñas y medianas empresas, sustento principal de esta clase media que las había sacado adelante con sobresaliente esfuerzo. Padecen el control monetario que casi imposibilita la compra de material en el extranjero y la inflación es extremadamente cruenta. De tal forma que este grupo en general sí que se siente mucho peor que hace diez años.

La bandera de Venezuela sobre una cara venezolana.

Por otro lado están las clases más bajas de la población, casi el 70% del país estaba por debajo del umbral de la pobreza hace algo más de diez años. Hoy en día ese porcentaje ha disminuido notablemente y además ya casi nadie pasa hambre en Venezuela. El Gobierno ha hecho un gran esfuerzo por dignificar las condiciones de vida de estas personas (la mayoría del país) con facilidades para la educación, sanidad, vivienda, alimentación, etc. Hasta tal punto que pueden ser desincentivadores de la actividad y ciertos sectores de la población se contentan con esperar a que lleguen nuevas ayudas. Esta supervivencia a base de subvenciones insostenible en cualquier lugar del mundo aquí se prolonga gracias al petróleo.

Cabe destacar que muchos de los perjuicios ocasionados son producto de la presión que ejercen otros organismos sobre el país. A lo que hay que añadir la brutal oposición reinante en Venezuela que prácticamente aboca a la mitad de la población en trabajar en contra del país. Se dan casos de boicot comercial como el de grandes empresas estadounidenses que se niegan a vender recambios a las máquinas hospitalarias de Venezuela por prescripción de la Casa Blanca. O los recientes casos desvelados por Wikileaks en donde los EE.UU. intentaron desprestigiar las medidas del Presidente Chávez (como la Misión Barrio Adentro).

En definitiva, Venezuela en estos años ha tratado de crear un sistema diferente. La teoría ha sido aceptable pero la práctica ha fallado notablemente. Y además se ha encontrado con una brutal oposición externa y también interna. No obstante para mucha gente sin ningún tipo de esperanza ni posibilidad los avances han sido notorios. Y, en cualquier caso, para un europeo la situación venezolana es inmensamente mejor a la esperada tras atender a los medios de comunicación del viejo continente.

Nota: este artículo, escrito por mi, responde a una petición del Heraldo de Aragón para publicarlo hace justo un año (19/12/2010) cuando la primera década del primer milenio estaba próxima a terminar. Pedía una visión de cómo había cambiado el país en la última década.

Nota 2: lo dejo aquí esperando comentarios para ver si entre todos completamos la información de primera mano.

 

Democracia y capitalismo. 20 junio 2011

El capitalismo es una democracia en la que se vota cada vez que se consume.” Javier Martínez Aznar.

En el fondo no lo utilizamos porque estamos inmersos en la cultura de lo sencillo, y muchas veces también en la de lo simple y no nos planteamos nada.

Pero si todos tomáramos conciencia de lo que podemos conseguir con la simple decisión de dónde comprar y qué comprar podrían cambiar muchas cosas. Como el sinsentido que es traer pollos ya troceados y listos para el consumo desde Brasil, cruzando más de 7000km. ¿Es eso sostenible de alguna forma? O el comprar en ciertos supermercados que ahogan a los productores.

Podríamos hacer muchas cosas, pero nos conformamos con lo sencillo…