Desde los meandros.

De todo un poco pero abreviando (no como los meandros).

El poder de la prensa y su influencia. 20 octubre 2013

Si pierdo las riendas de la prensa, no aguantaré ni tres meses en el poder”, qué razón tenía Napoleón Bonaparte cuando afirmaba esto hace doscientos años. Hoy en día, con el adelanto tecnológico en la información, Napoleón podría afirmar que no duraría ni tres minutos. ¿Somos conscientes de lo que significa la afirmación de Napoleón, algo que corroboran los datos actuales? Vagamente; sabemos que los medios de comunicación tienen influencia en nosotros pero no hasta qué punto.

Sirvan un par de ejemplos. El primero nos lleva a Colombia en donde a comienzos de la década de los dos mil el 70 % de los colombianos se declaraba disconforme con las Fuerzas Armadas de Colombia. Estaban muy recientes los asesinatos de civiles que luego se hacían pasar por bajas de la guerrilla… No obstante, a partir del Gobierno de Uribe (2002) comienza una ambiciosa campaña de propaganda denominada “En Colombia, los héroes sí existen”, en la que se ensalza la labor de las Fuerzas Armadas como si de una superproducción de Hollywood se tratara. Los soldados aparecen hasta en la sopa, pero han conseguido que en 2013 el ejército sea la institución estatal más valorada del país (Gordillo y Federico, 2013). Un ejemplo de propaganda mediática cercano y reciente es el trato de la prensa española a la candidatura de Madrid 2020. En donde en ningún momento se realizó ningún informe riguroso sobre la candidatura (periodismo), sino que se defendió porque interesaba a unos sectores de la oligarquía española (propaganda).

En fin, ejemplos hay miles, y en el fondo todos sabemos que cualquier noticia la recibimos tergiversada. El mayor problema reside en que pensamos que eso se soluciona con cambiar de canal y ver la noticia en otra cadena. No nos sigamos engañando, ambos defienden lo mismo. Aunque haya pequeñas diferencias que sustentan el engaño, el trasfondo es el mismo. No se olvide que más de la mitad de los humanos ve cada día al menos una noticia de la Associated Press (AP, 2013). Ya en 1840 el lúcido escritor francés Honoré de Balzac puntualizaba con respecto a la creación de la primera agencia de noticias: “El público puede creer que hay varios periódicos, pero no hay, en definitiva, más que un solo periódico”. Actualmente, la situación es bastante similar: el 34% del mercado mundial de la información es copado por el grupo Thomson-Reuters y el 33% por Bloomberg (datos de 2007), (González, 2009). Para que luego se hable de pluralidad en los medios…

Con los datos anteriores, a nadie le sorprenderá que desde los medios se puedan crear con alarmante facilidad corrientes de opinión en la sociedad (Amesty, 2012): como el denostar a los políticos y a la política (para así entorpecer un cambio democrático del sistema) o el asumir que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y por eso debemos perder todos nuestros derechos. ¿Ha vivido usted por encima de sus posibilidades? Yo en absoluto… ¿No fue otra corriente de opinión la que invitó a comprar pisos indiscriminadamente? ¿Alquilar era tirar el dinero? ¿Por qué nos creemos todo? Es inevitable, salvo que se apague la televisión…

En las ediciones digitales el problema es más grave si cabe porque la urgencia en publicar hace que se omita el contraste de fuentes y la veracidad quede sobrentendida, confiando así ciegamente en lo servido por la agencia (Sancha, 2005). Además, Internet se convierte en un arma de doble filo para la lucha social. Permite mantener contacto con personas lejanas geográficamente, lo cual puede ser positivo; sin embargo, esta posibilidad de contacto virtual atenúa la necesidad de cualquier ser humano de encontrar y compartir sus vivencias e inquietudes con otros iguales cara a cara. Dificultando de esta forma el encuentro con los seres cercanos que gozan de inquietudes similares y con los cuales podrían construirse unas redes de presión y un incremento del tejido asociativo a nivel local, indispensable para construir el poder popular.

Es posible luchar contra esa militancia mediática que todos profesamos; en realidad no estamos en una militancia política puesto que todos nuestros argumentos están basados en los previamente escuchados en los medios de comunicación que frecuentamos, no en el partido al que votamos (Iglesias, 2012). En vista de la sociedad actual, es primordial dotarse de medios similares a los actuales (televisión, radio, publicaciones periódicas…) que permitan una comunicación bidireccional y rigurosa tratando temas que no estén al servicio del interés económico. Así pues, varios ejemplos han surgido en los últimos tiempos: cooperativa de trabajadores y lectores que han aunado esfuerzos para crear La Marea (periódico mensual), La Tuerka, programa de tertulia con el típico formato de televisión generalista pero con un enfoque revulsivo,  social e izquierdista…

No sólo a nivel estatal se producen avances. En Aragón, se cuenta con una agencia libre de noticias (Arainfo) y con una de las radios libres más activas del Estado: Radio Topo. La reciente creación de Radio Pirineo en Huesca y la puesta en marcha de la televisión del 15M de Zaragoza son solo dos ejemplos de la cantidad de acciones que podemos realizar para crear una comunicación diferente. Y, sobre todo, relacionarnos. Nada cambiaremos estando en casa despotricando, jugando a videojuegos, viendo el fútbol, tuiteando o emborrachándonos; debemos actuar y encontrar soluciones y estas nunca surgirán realizando las tareas anteriores. Fructificarán gracias a la comunicación, el diálogo y la cooperación. Recuperemos lo más característico del ser humano, ¡las relaciones sociales!, y tendremos mucho ganado…

 

Referencias:

Amesty, José. 2012. Matrices de Opinión. Aporrea.org 22 de enero de 2012: http:// http://www.aporrea.org/medios/a137247.html

Associated Press (AP). 2013. El primer estudio a fondo sobre el consumo de noticias en vídeo revela un alto nivel de demanda del consumidor. http:// http://www.ap.org/content/Press-Release/2013

González, Frank. 2009. Las agencias de noticias internacionales: predominantes e influyentes. Sala de Prensa XI Vol. 5. 115.

Gordillo, Claudia y Federico, Bruno. 2013. Apuntando al Corazón. Documental. Colombia. Presentado en Zaragoza el 11 de septiembre de 2013.

Iglesias, Pablo. 2012. Militar en los medios de comunicación. Attac TV, entrevista a Pablo Iglesias. http://www.youtube.com/watch?v=ddxvO6kVMwQ

Sancha, David. 2005. El uso de la información de agencia en las ediciones electrónicas de los diarios de España. Athenea Digital nº8, otoño. Universidad Autònoma de Barcelona.

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Lipdub Artieda 2012. ¡Yesa NO! 6 noviembre 2012

Hasta hace unos días no tenía ni la más remota idea de qué era eso del “lipdub“, que es un término inglés para decir “doblaje de labios”. Ese doblaje es lo que sucede en el siguiente vídeo, que ha sido el primero que he visto y que me ha obligado a buscar otros tantos por la red. En este caso, se protesta contra el recrecimiento del embalse de Yesa. Además, cuenta en su honor con ser el primer lipdub realizado en Aragón. Hay mucho trabajo detrás y por ello el resultado es excelente. ¡No tiene desperdicio!

En la red se encuentran muchos otros muy currados, como el de Terra Vigo y el de la Universitat de Vic, que al parecer es el lipdub del mundo en el que intervienen más participantes. Es muy ameno ver un lipdub, además suelen tener un significado detrás. Al grabarse en la calle suponen una alternativa comunicativa para la mayoría de la población que no tiene a su alcance los grandes medios de comunicación.

¡Aupa el lipdub!

 

¿Tenemos libertad de expresión? 19 septiembre 2012

¿Existe la libertad de expresión en la Unión Europea? Seguro que la inmensa mayoría de los lectores ha respondido que sí. Técnicamente se puede reconocer que tienen razón, al fin y al cabo nadie es detenido o fusilado en Europa por decir lo que piensa. No obstante, estamos en gran medida simplificando la cuestión. También se reconoce que se vive en una democracia, “poder del pueblo”. Si introducimos este último concepto (“poder”) a la pregunta anterior quizás nos sorprendan los resultados.

Es evidente que el citado “poder” varía sustancialmente si tu discurso es escuchado por unos pocos interlocutores o, por el contrario, llega a millones de telespectadores sentados frente al televisor. Sólo los dueños de grandes medios de comunicación pueden enviar su mensaje a millones de personas; son los bautizados por Luismi Uharte (2008) como latifundistas mediáticos. Acaparan todo el poder.

Carlos Fernández Liria (2002) decía que la única manera de democratizar los medios de comunicación, y por tanto la comunicación, es haciéndolos públicos. La comunicación es fundamental para la democracia, y al igual que otros derechos básicos como el agua, la sanidad, la educación, etc. son públicos, la comunicación también debe serlo para un correcto desarrollo de la democracia. Por supuesto, esto no ha de llevar a entender la comunicación como mera propaganda de un estado todopoderoso, al estilo de Stalin.

El modelo comunicacional debería asemejarse al actual sistema universitario público en donde la libertad de cátedra existe. Las universidades privadas, al igual que sucede con los medios de comunicación privados, pueden despedir al profesor por no seguir los principios de la corporación. Es decir, una posible solución es que todos medios de comunicación sean públicos y en los que cada persona tenga total libertad para comunicar; esto es, una libertad de comunicación, similar a la de cátedra. Por supuesto, tendrían cabida en estos medios todas las personas, también Berlusconi, Polanco y compañía, pero, obviamente, con el mismo poder de difusión que el resto. Entonces, quizás no les interesaría dedicarse a la comunicación…

Citas bibliográficas:
Fernández Liria, Carlos. 2002. Periodismo y crimen. El caso Venezuela 11-04-2002. Editorial: Hiru. Hondarribia (Guipúzcoa).
Uharte Pozas, Luismi. 2008. El Sur en revolución. Una mirada a la Venezuela Bolivariana. Editorial: Txalaparta. Tafalla (Navarra).

 

Venezuela. 24 enero 2011

Llegué a Venezuela bien entrado el mes de octubre. No lo hice con temor, porque tenía allí contactos y confiaba en ellos por las referencias recibidas anteriormente. Pero no llegué con total tranquilidad. No me sentía en el aeropuerto de Caracas como me puedo sentir en el de Zaragoza o en el de Helsinki. Estaba inseguro, alerta, quizás asustado.

Pronto se recupera uno del brutal impacto que recibe, hablando de temperatura y humedad. Enseguida, dentro del aeropuerto con el aire acondicionado (asiduo compañero durante los siguientes tres meses) uno se olvida de esa brutal humedad y del calor sofocante. Siendo que unas horas antes el Cierzo azotaba mis labios hasta cortarlos resulta impactante sentir ese fuerte bochorno en tan poco periodo de tiempo.

No obstante, conforme transcurren los días y especialmente las semanas en aquel país uno comienza a percibir las cosas tal cual son. O al menos más alejadas a la fatal idea preconcebida desde Europa. Mi pensamiento sobre Venezuela antes de pisar ese país era completamente negativo. Sobre todo en lo que hace referencia a la forma de vida en aquella nación. Pensaba que uno podía encontrarse con cadáveres prácticamente todos los días cuando salía a comprar el pan por la mañana, que era imposible estar por la calle tranquilo, etc. Simple y llanamente es la información a la que has tenido acceso como un europeo normal, del montón. Las noticias malas de Venezuela son las que suelen prevalecer en cualquier medio de comunicación. En los que no falta documentales monotemáticos sobre la violencia de Venezuela y, como llegué a ver en Cuatro una vez, diciendo que financiada e incentivada por el propio Gobierno.

Al pasar las semanas agarras confianza, conoces más gente, se abren nuevas puertas; en definitiva vives en Venezuela. No eres un mero turista. Puedes empezar a comprender el país por ti mismo, sin que tus ojos vean lo que otros han seleccionado y contado para ti como ellos quieren. En ese momento comienzas a comprender que es mejor decir “agarrar” en lugar de “coger”. Pero también comprendes que hay multitud de acciones positivas encaminadas a desarrollar una sociedad más justa y equilibrada. Universidad gratis, con comida, cena y transporte. Fomento de la educación a todos los niveles, promoción de la lactancia materna, dignificación de las comunidades indígenas, leyes que protegen a los trabajadores, etc.

No obstante, todo es un proceso. Y, al menos, el mío no finalizó ahí. Porque tras ese citado período de entusiasmo en el que uno descubre que no está en el infierno. Y no solo no está en el infierno si no que siente que existe un país en este mundo en el que el Gobierno no piensa única y prevalencientemente en favorecer a las empresas que están consumiendo la vida de millones de trabajadores en todo el mundo. Es decir, no solo no se está en el infierno, si no que se promulgan verdaderos avances sociales, culturales, etc.

Como digo, no terminó en ese optimismo. Tras ese brutal optimismo y felicidad de comprender que Venezuela no es lo que te pintan desde Europa llega la decepción. Efectivamente dista mucho de ser el país oprimido, triste y casi en guerra que uno piensa en el viejo continente. Pero si se analizan sus medidas muchas hacen agua. No llegan a buen puerto. La teoría es muy buena pero la práctica falla. ¿Por qué falla? Es una gran pregunta que según mi punto de vista tiene bastantes factores pero que el principal es la naturaleza venezolana. Hay quien me ha dicho que es así la forma de ser del latinoamericano pero lo dudo bastante, proque en Venezuela hay mucho petróleo y esta forma de ser puede seguir existiendo, creo, gracias a eso. Me refiero a que todo el mundo se intenta aprovechar del vecino. No del vecino exactamente, si no de cualquier hecho que le vaya a beneficiar a él y que generalmente va en contra del interés común. Es aprovechar la oportunidad que se presta y después ya se verá. Un claro ejemplo es el de las cooperativas agrarias en el medio rural, un ente que en Europa funciona bien y se puede decir que es casi imprescindible para que al pequeño agricultor reciba un mínimo de respeto. Pues bien, en muchos pueblos de Venezuela se dieron ayudas para desarrollar una cooperativa y ese dinero se volatilizó en una moto, un carro (coche en España) y la ampliación de una vivienda por parte de dos o tres personas del pueblo de turno. ¡Ni cooperativa ni vainas! Y el dinero fuera. Es un ejemplo. Pero hay miles. Esa cultura de aprovecharse cuanto se pueda del resto es algo que está aceptado y casi se aplaude y se dice “qué listo eres, chamo”.

Luego está la variante de este comportamiento a gran escala que es la corrupción de la clase política. Que intenta hacer lo mismo. Hay quien ha visto la oportunidad de su vida y se ha visto en lo más alto del poder con facilidad para mangonear y siguiendo esta tónica se aprovecha. Pues la variante del mismo problema.

Por otro lado está el problema de los embargos. Es decir que Venezuela tiene dinero contante y sonante ( o tenía) para comprar repuestos de ciertas máquinas médicas que solo se fabrican en EE.UU. y La Casa Blanca prohíbe a sus empresas vender esas piezas a Venezuela. A esto hay que unir la presión política y mediática de EE.UU. en contra del Gobierno (véanse cables de wikileaks). En fin, y un largo etcétera que solo sirve para que pierda la población, especialmente la clase media, la cual es con diferencia quien más ha perdido en estos últimos tiempos.

Y no puedo olvidarme de que en Venezuela la inflación no la regular el Banco Central si no que lo hace una entidad privada, tal y como sucede en Estados Unidos. Probablemente como medida de presión contra el Gobierno la inflación sube un 25 % anualmente. Algo que sin duda es una auténtica barbaridad.

[Continuará…]

 

Realidades globales (Sáhara, Irlanda del Norte, Chiapas y Palestina). 2 mayo 2010

Ciclo de Radio la Granja 102.1 FM sobre la situación del Sáhara, Chiapas, Palestina e Irlanda del Norte. Con colaboradores de excepción y una buena puesta en escena.

Son charlas – debate que se desarrollan en el local de la emisora, por supuesto la entrada es libre y recomendable. 🙂

Radio la Granja durante el mes de mayo.

Por cierto dejo el link a la página de la radio por si se quiere escuchar por internet. www.radiolagranja.org/escuchanos

Los miercoles y viernes entre las 23 y las 24 se suelen hacer bromas telefónicas a grandes compañías multinacionales que atentan contra los derechos de los ciudadanos.

 

Las radios libres. 16 marzo 2010

Son las grandes olvidadas, basan su emisión en un derecho amparado por la Constitución, como es la libertad de expresión a través de cualquier canal, pero su emisión incomoda a las administraciones y, especialmente, a las empresas que mantienen esos partidos políticos que las dirigen.

De tal forma que a pesar de contar en países como Francia con el 30% del dial destinado a estas entidades sin ánimo de lucro en España no están reguladas y se las intenta echar del dial, parece que molestan.

En fin, por mandato de la Unión Europea (en España los niños vienen de París con las cigüeñas y los avances de Bruselas gracias a la Unión) España debe regularlas. Así que habrá que estar atento en qué condiciones.

Por cierto, una radio libre que escucho a menudo y en la que participo (por si a alguien le interesa) es Radio la Granja 102.1 FM en Zaragoza. Aunque estamos por tiempos difíciles y hasta la semana que viene no habrá emisión.