Desde los meandros.

De todo un poco pero abreviando (no como los meandros).

Las protestas en Valencia y el Moncayo nevado: ecología. 20 febrero 2012

Los sentimientos que confieren las imágenes son muy diferentes. Contrasta notablemente la foto tomada esta mañana del Moncayo (con Pradilla y Gallur en la ribera del Ebro) alzándose glorioso y nevado entre los restos de una coscoja quemada por el incendio que en 2009 asoló la zona de los Montes de Castejón.

La tranquilidad que en ese entorno se percibe y el optimismo que aporta la renovación de la cubierta vegetal, con los rebrotes de coscoja, pino… contrastan notablemente con lo vivido hoy también en Valencia. La represión policial a unos adolescentes del instituto Lluís Vives que solo pedían una educación digna, no creo que fueran muy peligrosos para la sociedad (más bien, algo necesario) pero que se han llevado un severo correctivo:

http://www.elventano.blogspot.com/2012/02/estado-policial-en-valencia.html

En fin, baste como esperanza ese Moncayo nevado que pervive y esas nuevas coscojas que salen alrededor de las quemadas en un ambiente yesífero y semiárido. Ellos no lo tienen fácil y luchan por sobrevivir, probablemente es lo que tenemos que hacer nosotros y es lo que han hecho hoy un grupo de adolescentes valencianos. ¡Venceremos, igual que la coscoja!

Por cierto, el título se termina de entender haciendo click aquí, porque el concepto de ecología con lo sucedido en Valencia igual no queda muy claro. Pero lamentablemente con acciones como esas cada día cobra más sentido el dicho popular de: “matar policías es ecología”.

 

También la policía… ¿queda algo digno en España? 22 agosto 2011

Hace muchos años que vi en una columna del Fondo Norte del estadio municipal de la Romareda de Zaragoza una pintada que decía “MATAR POLICÍAS ES EKOLOGÍA“. Esa pintada provenía casi seguro de un miembro del Ligallo Fondo Norte puesto que esa zona de la Romareda había sido empleada por ese grupo de hinchas cuando en los ochenta y noventa era mucho más numeroso y sus integrantes muy diferentes a los actuales.

Esa pintada que en su momento no llegué a compartir se me quedó siempre grabada. Por las numerosas contradicciones que inspiraba, era como una vaga mezcla entre jeroglífico y pintura rupestre. Con la pintura se pueden reconocer dos evidencias que navegando un poco en la historia del Zaragoza (y concretamente en la del Ligallo) se pueden corroborar. Que la zona que ocupaban antaño era mucho mayor y que sus integrantes distaban mucho de los que les sucedieron desde hace unos diez años. Era un grupo de marcado sentimiento aragonés (de ahí la palabra Ligallo) aunque seguro que muy heterogéneo. Yo imaginaba que incluso personas del movimiento okupa se daban cita en el grupo al ver la “k” de EKOLOGÍA.

Además, para mis 15 años de aquel entonces yo consideraba que la frase era un sinsentido, pero que al menos rimaba. Es lo que pasa a los 15 años, que aun queda mucho por conocer. En los últimos días viendo imágenes como las del vídeo inferior de Anonymus mis pareceres van cambiando y cada vez puedo entender mejor a aquel Ligallo que escribió la frase en un partido del Zaragoza hace dos o tres décadas y que aun hoy, varios lustros después, sigue en una de las más altas columnas del Fondo Norte.

Es posible que ni siquiera quien la escribió sepa que su frase sigue ahí después de tanto tiempo. Pero eso es lo bonito de escribir, que permanece y llega a mucha gente y ni siquiera uno es capaz de imaginarlo.

Gracias, señores policías por ayudarme a comprender la frase después de tanto tiempo.