Desde los meandros.

De todo un poco pero abreviando (no como los meandros).

Gracias Venezuela. 27 enero 2011

Ya hace más de una semana que partí de Venezuela. Este fin de semana recordaba caminando por el señorial Paseo de la Independencia de Zaragoza que hacía justo un fin de semana me encontraba en la Plaza Bolívar de Caracas. Estuve en muchas plazas en honor al Libertador de la Gran Colombia. De todas recuerdo algo que me hace sonreír y, aun tan temprano, ya me produce gran nostalgia.

Recuerdo la más grande de cuantas existen en Venezuela, la de Maracay, en donde una familia me tomó media docena de fotos hacia todas direcciones posibles mientras yo estaba, sin saberlo aun, con dengue. Me acuerdo de ese paso fugaz con Paolo por la de Barquisimeto el primer día que llegué a Venezuela tras una minutada buscándola. También de las fotos en la de Valencia con la familia Román, todos nosotros ataviados para subir al cerro Casupo. No me olvido de la única que visité con un familiar: en Ciudad Bolívar. Tampoco me olvido de esa en la que contemplé, con la compañía de un buen helado de “mantecado” y oreo, el discurrir de la vida en una ciudad flanqueada por picos de cinco mil metros. Qué bonita es Mérida. Pero, la que más me impactó fue la de Caracas.

Los gustos siempre dependen de los momentos y las expectativas, entre otros tantos factores. En Caracas surgió así. Simplemente me encantó el lugar, era el momento. La zona donde está la plaza ya me llamó la atención por asemejarse a un casco histórico como los que se encuentran en Europa, con sus calles peatonales y un ir y venir de gente que siempre hace a cualquier lugar muy entretenido e interesante. Vamos, que tenía nostalgia de Europa después de tanto tiempo y ahí me sentí como si estuviera en un lugar sureño del Viejo Continente. La plaza en sí misma deslumbra por su diseño, tanto la parte urbanística como por el estilo de sus zonas verdes que confieren un frescor al caluroso ambiente tropical. El verde invita a la tranquilidad, algo tan ansiado en una gran urbe como Caracas.

Lo que me sucedió con Caracas en particular lo asemejo a lo que sentí con Venezuela en general. Un lugar al que llegas inseguro por todas las historias que te han contado y que probablemente muchas personas dejan de visitar por eso mismo. ¡No saben lo que se pierden! Visité Caracas cuando mi temor por Venezuela había desaparecido, solo quedaba respeto y precaución. Pero Caracas aun seguían siendo palabras mayores. Allí seguí respetándola, pero no temiéndola. ¡Disfrute en ella! Tal y como lo hice en todo el país.

Sin duda el patrimonio natural que presencié en Venezuela deja boquiabierto. Y no solo hay un tipo de hábitat, ¡hay miles! Desde la selva más frondosa, al desierto, pasando por los Andes, los llanos, la Gran Sabana, etc. La laguna de Canaima quita las preocupaciones a cualquiera cuando se zambulle en ella, es algo indescriptible la sensación de paz que uno respira a la orilla de la laguna entre esas inmensas cascadas que la alimentan y bajo los inconmensurables tepuys que la custodian. Como dicen en Lara: ¡Naguará! No hay expresión más útil y exacta para expresarlo.

Probablemente lo que más me impactó fue la forma de vida. Completamente diferente a una Europa normalizada y legislada hasta la extenuación. Allí comprendes que no pasa nada por saltarse un semáforo en rojo si no perjudicas a nadie y vas a tener que estar esperando 70 segundos para nada. Comprendes que el tiempo es el que es, que vale la pena aprovecharlo y, especialmente, disfrutarlo. Se piensa en el hoy, y el mañana ya se verá. ¿Para qué ese pensamiento europeo de tengo que cotizar porque me quedo sin pensión? ¿Vas a estar toda la vida esclavo para poder pagarte una residencia? Eso si al final cobramos pensión…

Si te adaptas a la forma de vida de allí se vive con mucha menos preocupación. En Europa quedas con alguien a las 22:00 y si no estás tienes problemas. En Venezuela tienes problemas si estás a las 22:00 porque no va a ver nadie hasta dentro de dos horas. Ya está, se asume y no pasa nada, si luego no te apetece ir no vas y punto. Y tan amigos. Se hace lo que se quiere. Como debería ser. Eso sí, lo anterior no quiere decir que la palabra de un venezolano no valga. En absoluto, hay que comprender en qué situación se está y cuando se queda para salir por ahí pues no es algo de vital importancia que el amigo aparezca porque si quieres salir la oferta no es escasa y si no es con uno será con otro. Cuando la situación lo requiere la presencia de un amigo es segura.

Dejo para el final lo más importante. El carácter de la gente. Jamás había estado en ningún país en el que la gente al percatarse de que era de fuera (aunque me sintiera un guaro más, jejeje) me preguntara “¿Estás a gusto?” y me dijera “bienvenido a mi país”. Era algo que de verdad emociona y que tendría que copiar el mundo entero para los extranjeros. Claro que tiene sus riesgos… Porque imagina que te preguntan esto en Finlandia. Te entras ganas de decir: “Pues mira chico, estoy hasta los huevos de no ver el sol desde hace 3 meses”. Y el pobre finlandés se queda con un palmo de narices. No es plan. Ya no quiero pensar lo que te dirían en España con el otro tópico que más se repetía: “Perdona las cosas malas de mi país”. ¡Eso ya no emociona, dan ganas de cantar! Como si el tendero que me vendía la botella de agua tuviera alguna culpa de las cosas malas. Es como si mañana al primer extranjero que vea le digo: “maño, perdona por el paro, la corrupción, la holgazanería, la tauromaquia, la ignorancia, la televisión…”. No sé el porqué, no sé si es por orgullo o porque no somos tan acogedores (al menos de primeras). Pero esas frases que reconfortan sobre manera cuando estás a 10.000 km de casa no las veo exportables a Europa.

En cualquier caso, gracias por los helados en diciembre y enero, gracias por las playas caribeñas, gracias por las noches en el Cambural, gracias por ese proyecto que me tocó desarrollar, gracias por los viajes larenses, gracias por la hospitalidad, gracias por tener curiaras no fabricadas en el Ikea, gracias por lo barato de la gasolina, gracias por las noches de joda en el apartamento, gracias por los ratos en el Cardenalito, gracias por la mosquitera, gracias por los jugos de guayaba y parchita, gracias por los paseos por la Lara, gracias por el vuelo en avioneta, gracias por hacerte del Zaragoza, gracias por las visitas, gracias por la cinemateca de Barquisimeto, gracias por los rapiditos, gracias por la chicha y el gorro, gracias por las noches de joda y cartas en Valencia, gracias por el aceite de oliva italiano, gracias por las risas, gracias por los pirulines y el mapa de Barquisimeto, gracias por el béisbol, gracias por las noches en el Bunker, gracias por el queso blanco, gracias por la atención y por el suero, gracias por los paseos por el Orinoco, gracias por las conversaciones de Canaima y Buja, gracias Alitalia por la manta, gracias por la amistad, gracias por el alojamiento, gracias por la comida baresí de Carora, gracias por las infructuosas clases de salsa, merengue y similares, gracias por el celular, gracias por Transnitria, gracias por las comidas y cenas en la UCLA, gracias por el cine, gracias por “darme la cola”, gracias por las explicaciones e indicaciones, gracias por esa ascensión fugaz al techo de Mérida, gracias por las hallacas, gracias por el salto en parapente, gracias por estar en el terminal diciendo “Acarigua, Acarigua, Acarigua. Acarigua saliendo, Acarigua, Acarigua, Acarigua…”, gracias por los partidos de fútbol del condominio, gracias por las ostras, gracias por decir también “Maracay, Maracay, Maracay, Maracay directo, Maracay…”, gracias por la despedida en Caracas y el viaje hasta Caracas, gracias por enseñarme el ¡Naguará! y, cónchale, gracias también por el aire acondicionado y ¡por el dengue! Aunque este último espero no repetirlo…

Gracias Venezuela.

 

13 Responses to “Gracias Venezuela.”

  1. jaikelsivira Says:

    ¡Bien dicho Javi!

  2. Cohencin Says:

    Buenas Ansar. Me alegro mucho que haya sido una experencia tan buena. Te veo viajando por el mundo sea como sea.

    Le diré a mis padres que se estiren y te den más becas, jejejeje.

    Un abrazo muy fuerte.

  3. Diana Patricia Says:

    Españoleto!!!! Que bonito! Que bonito! Estoy a punto de llorar, que bonito como hablas de mi país! Por eso es que me cases bien Jajajajajaja..gracia a ti por venir y llevarte todas esas experiencias lindas y que las compartas con tu gente y con el mundo! Vengan a venezuela que es lo máximo! Te faltaron las arepas las cachapas la cocada,los intentos fallidos de que te tomaras un traguito ,o como tu dirías, un traguico, el shawarma,el r egueton, el arbolico , nalga , el mango bajito Jajajajajaja y lo más importante los culitos! Jajajajajaja se te quiere españoleto! Besos. e

    • Aznar Says:

      Ains culito, culito, siempre logras hacerme sentir mal… jjajajjajajajaj 😉
      Del “arbolico” tengo un porrón de foticos, con luSeSitas, sin lusesitas, saltandito, sin saltito, con culito, sin culito, etc. Me parece que las tiene Caro también.
      Tampoco me olvido de la subida al Casupo y de las palas en la playa. Y de lo bien que jugáis al Rey – Basura…
      ¡Un beso fuerte!

  4. Diana Patricia Says:

    Es Esther. Gente como tu es quvale la pena recibir con el corazón abierto y pasearlo por la tierra de Bolivar. Recuerda que siempre serás bienvenido…

    Ahora es diana que agarramos al imperio… Bueno a medio porque la otra mitad se escapo.. Que besos de mi Papa, porque allá en España los tios se besan… Buah!!ostia tío..

    • Aznar Says:

      ¡Muchas gracias familia! A la orden por aquí😉

      Naguará Diana, ¿eso de que en España los tíos se besan quién te lo ha contado? Que yo sepa no es así… ¡Pero vamos, tampoco tengo ningún problema por recibirlos de tu papa!

      “Antes en el llano comíamos carne en vara, ¡ahora nada! ¡Y desde Cúcuta sin alpargatas!”😀😀😀😀😀😀 Qué grande el medio imperio jajajjajaj

  5. Mary Gaby Says:

    Naguara, casi lloro :´( No había visto esto hasta ahorita;que bello, me encantó conocerte de verdad. Que placer tan inmenso, aunque te falto mencionarme en los agradecimientos jeje, naa mentira. Me alegra que te hayas sentido tan a gusto en Venezuela. Espero verte pronto corazón. Se te extraña mucho. Un beso Guaro. :*

    • Aznar Says:

      Cónchale Gabi, en el último párrafo algunas son tuyas…🙂 Yo también te extraño mucho, espero que todo vaya fino por allá. ¡Un beso fuerte!

  6. Beatriz Says:

    Que bonito esto, hace casi un año que lo escribiste y apenas es que lo leo. Que maravilla que hables así de mi país y que no olvides el Na´guara. Me alegra que tengas esa imagen de Venezuela y hayas disfrutado tanto, ya me dieron celos, creo que no he viajado tanto como tu por mi país. Jejeje. Un abrazo grande.

  7. Aznar Says:

    La palabra “naguará” es muy útil, aun la sigo empleando por aquí. ¡Cómo no iba a emplearla habiendo estado en Lara!
    Me alegro de que te haya gustado, aunque lo hayas visto un año después. ;D
    ¡Otro abrazo grande para ti! Por cierto, vi muchas cosas pero aun me quedan otras muchas por ver, así que volveré por allá.

  8. Adrián Says:

    Me escribiste diciéndome…”esto te hará ver cosas de Venezuela” y pensé “ya lo miraré”.Pues hoy mismo tras estar mirando vuelos y fechas para allí en vez de estudiar, he curioseado tu blog.

    Tras plantearme y replantearme, intentar informarme y preguntar, valorar posibilidades y moverme…cada vez estaba más convencido de que el destino era Venezuela, y que si no era ahora quizás no lo sería nunca, y tras leer esto ya estoy 100% seguro (GRACIAS)!!!Además quiero que sean 3 meses al igual que tu.

    “Los gustos siempre dependen de los momentos y de las expectativas” ambos somos grandes afortunados y esta gran frase lo refleja “es el momento”. Todo hay que decirlo, has puesto el nivel muy alto por allá, espero disfrutar y que la gente me quiera una decima parte de lo que te quieren a tí, porque con ello sería suficiente.

    Viajar, más viajes, ver mundo, hablar diferentes lenguas, conocer gente inolvidable, estudiar aunque sea un poco y vivir todo lo que se presenta…hacen que sea un placer haberte conocido😉 Gracias, por compartir esos momentos que siempre son gratos escuchar y vivirlos sobre tus palabras, gracias por tus ideas que siempre quiero mejor…y quedan todavía muchos gracias en el futuro🙂

    Ps: Llevo tiempo diciendolo…y me voy hacer un blog


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