Pues eso, tanto para el Barsa como para el Madrid, ajo y agua; a joderse y aguantarse. Me alegro enormemente de que los dos equipos que han reventado la liga española se hayan quedado por el camino frente a otros equipos que partían en inferioridad. Recordemos que el reparto de fondos de las televisiones en el resto de Europa es más equitativo que en liga española.
Cada día me hace menos gracia el fútbol, y desde luego si se piensa fríamente se ve claro que es un engaño para no prestar atención a las cosas importantes. Pero el Zaragoza está tan metido dentro de uno que al ver esto se sigue emocionando y dando las gracias de que aun exista el fútbol en Zaragoza:
Aunque sea casi imposible aupa Zaragoza. Y si desaparecemos nos dedicaremos a otras cosas más importantes…
Hace muchos años que vi en una columna del Fondo Norte del estadio municipal de la Romareda de Zaragoza una pintada que decía “MATAR POLICÍAS ES EKOLOGÍA“. Esa pintada provenía casi seguro de un miembro del Ligallo Fondo Norte puesto que esa zona de la Romareda había sido empleada por ese grupo de hinchas cuando en los ochenta y noventa era mucho más numeroso y sus integrantes muy diferentes a los actuales.
Esa pintada que en su momento no llegué a compartir se me quedó siempre grabada. Por las numerosas contradicciones que inspiraba, era como una vaga mezcla entre jeroglífico y pintura rupestre. Con la pintura se pueden reconocer dos evidencias que navegando un poco en la historia del Zaragoza (y concretamente en la del Ligallo) se pueden corroborar. Que la zona que ocupaban antaño era mucho mayor y que sus integrantes distaban mucho de los que les sucedieron desde hace unos diez años. Era un grupo de marcado sentimiento aragonés (de ahí la palabra Ligallo) aunque seguro que muy heterogéneo. Yo imaginaba que incluso personas del movimiento okupa se daban cita en el grupo al ver la “k” de EKOLOGÍA.
Además, para mis 15 años de aquel entonces yo consideraba que la frase era un sinsentido, pero que al menos rimaba. Es lo que pasa a los 15 años, que aun queda mucho por conocer. En los últimos días viendo imágenes como las del vídeo inferior de Anonymus mis pareceres van cambiando y cada vez puedo entender mejor a aquel Ligallo que escribió la frase en un partido del Zaragoza hace dos o tres décadas y que aun hoy, varios lustros después, sigue en una de las más altas columnas del Fondo Norte.
Es posible que ni siquiera quien la escribió sepa que su frase sigue ahí después de tanto tiempo. Pero eso es lo bonito de escribir, que permanece y llega a mucha gente y ni siquiera uno es capaz de imaginarlo.
Gracias, señores policías por ayudarme a comprender la frase después de tanto tiempo.
Parece que sí fue cierto. Cuentan los mayores del lugar que en este solar un equipo de baloncesto deleitó por activa y por pasiva a toda una ciudad hambrienta de baloncesto durante casi dos décadas. Con éxitos en España y en Europa. Algunos vivimos aquellos partidos cuando el uso de razón aun no nos había alcanzado por completo y los recuerdos se construían sobre las explicaciones de otros. Nos hablaban de una final en Suiza en la que menos mal que no se pitó correctamente porque de haberse hecho justicia con el silbato es posible que una tragedia hubiese cubierto las gradas del pabellón. Así se las gastaban los griegos en el deporte, y no solo los griegos… Nuestro esbozo mental se basaba solamente en los comentarios de otros y en este vídeo de dos minutos de aquella final en Ginebra:
El pasado sábado aquellos niños de principios de los noventa, hoy becarios o parados, comenzamos a imaginar como había sido el principio de aquella década por nosotros mismos. Sin que nadie nos lo contara. A la victoria del CAI Zaragoza sobre el Barcelona en la primera vuelta hubo que añadir la que consiguió el equipo aragonés contra el Real Madrid el pasado fin de semana. Con tremenda emoción hasta el último segundo de partido y doblegando a uno de los cuatro mejores equipos de Europa. Ya vamos comprendiendo solitos porqué tenemos la afición más numerosa de Europa:
Hoy se cumplen quince años de aquel maravilloso 10 de mayo de 1995. Para algunos que por aquellas fechas solo contábamos con ocho primaveras es uno de los momentos más emotivos que se recordamos de la infancia. Y uno de los más fáciles de recordar puesto que hay cantidad de vídeos e imágenes que ayudan a ello.
No sé cuantas veces he podido ver la trayectoria de ese balón que tocó Nayim con su pierna derecha desde el centro del campo para que volara sobre París y agujereara la portería londinense del Arsenal provocando la explosión de todo Aragón. Lo he visto solo, con amigos, con familiares, con conocidos… lo he recomendado, lo he promocionado, me he enorgullecido de él, lo he adorado y en los últimos tiempos hasta lo añoro. Pero sí, es el Gol. Sin lugar a dudas lo es, tiene hasta calles, parques y plazas con su nombre de “Gol de Nayim”. Ese día hizo que Zaragoza en particular y Aragón en general se levantaran con una sonrisa mayúscula y una alegría desbordada. Recuerdo ir a clase con bufandas y camisetas del Zaragoza y dejarlas todo el día entre las mesas mientras todos estábamos con una cara de pánfilos que no se nos tenía y es que ese día el nombre de Zaragoza abría portadas y noticiarios de todo el viejo continente. Luego hay quien dice que el Real Zaragoza no sirve de nada y que a la ciudad le iría mejor si no existiera… por favor, cuando sales al extranjero y dices que eres de Zaragoza lo primero que te dicen es “Real Zaragoza” y no “Expo 2008″ o “Goya” o “Buñuel” o lo que sea… Es triste que sea así y que no se nos relacione con estos últimos pero lo que hay que hacer es potenciar estos últimos basándose en el que mejor funciona: Real Zaragoza.
Ese 10 de mayo nos marcó a muchos. Aun recuerdo estar sentado en el pabellón Príncipe Felipe junto a mi padre y con 12.000 zaragozanos más en el momento que Nayim tocó la bola… y, por supuesto, se me pone la piel de gallina al recordar el momento en el que la pelota entró en la portería de Seaman. Con mis ocho años pensaba entonces que se caía el pabellón. ¡Cómo retumbaba todo! ¡Qué felicidad! Eso hace zaragocistas de por vida. El conocer que un equipo salvado hacía nada en la promoción contra el Murcia gracias a un gran grupo humano y trabajador y a un entrenador joven con rasmia, inteligencia y tesón y sin olvidar al gran Alfonso Solans (el presidente) llegaron desde la raquítica promoción de descenso con el Murcia hasta la final de Europa en París contra el Arsenal y la ganaron con el nombre de Zaragoza ondeando a los cuatro vientos. Los que lo hemos vivido tenemos el deber de recodárselo a los nuevos aragoneses porque eso días volverán y son increíbles. Tienen que huir del inducido madridismo y barcelonismo que empieza a imperar entre los pequeños. ¿Pero qué les enseñan esos padres? ¿Qué es mejor seguir al poderoso, al que más fácil tiene ganar, al que más ayudas recibe, al que más ventaja tiene a conformarse? No, señores míos, hay que educar en la superación. Y no solo en eso, si no también en el sentimiento a nuestra tierra. Porque no me creo que los madridistas y culés de fuera de Madrid y Barcelona se alegren de igual manera cuando uno de esos equipos consigue un título. No, no cuela, lo que sienten los del Madrid y Barcelona de palo cuando ganan una liga a 300km de aquí y siendo ese “aficionado” de aquí no llega ni a la suela del zapato de lo que sentimos ese hermoso 10 de mayo con la Recopa de Europa. No cambio por nada ver esa plaza del Pilar a rebosar con toda Zaragoza en la calle y coreando el nombre de sus héroes.
No cambio mi Zaragoza por nada, y sé que volveremos. Volveremos a Europa, volveremos.
P.D. Quiero poner un comentario que sale en uno de esos vídeos de youtube: “Yo ese dia aun era del madrid, tenia 5 años, y no sabeis lo que me arrepiento, eso si lo vivi tan intensamente que en el minuto 120 mi equipo cambio y yo era del zaragoza. Ver a poyet llorar me hizo llorar… increible de verdad. Que recuerdos.“
Comentarios recientes